Entre los cambios sociológicos consecuencia de la crisis
cabe destacar una importante disminución de las tasas
de divorcios de nuestro país. Si hasta 2008 España era
el país con más divorcios de la Unión Europea, las dificultades
económicas que implican han frenado las ansias
rupturistas de los casados, que se ven obligados a meditar
mucho antes de dar el paso. (Pincha en el icono pdf para leer más)
(13/07/2010) |