Decía Albert Einstein: “Sólo dos cosas son infi nitas, el universoy la estupidez, y no estoy seguro de la primera de ellas.”
En la empresa, como en la vida, también caben las decisiones
poco acertadas, por decirlo de alguna manera. Como, por
ejemplo, la que tomó la cadena de televisión ABC estadounidense
en 1984. Cuando el actor Bill Cosby le propuso rodar una serie protagonizada por una familia de raza negra y de clase media alta la cadena respondió que “los espectadores jamás aceptarían una serie poco realista de negros profesionales, ricos e instruidos”. El show de Cosby se convirtió, de la mano de la competencia, en la serie más seguida y más rentable del momento.
(09/04/2010) |